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Estado del Arte de los Telecentros de América Latina y el Caribe 5. SOMOS@TELECENTROS: Una red con vida propia 5.3. Sostenibilidad Tradicionalmente se ha asociado la sostenibilidad con la capacidad económica que deben alcanzar los telecentros para realizar sus operaciones de una manera autónoma, independiente de la cooperación externa. En el momento actual este enfoque ha sido enriquecido con la identificación de otras variables que permiten la autonomía y permanencia de los telecentros. La variable económica de la sostenibilidad encuentra que su núcleo básico se radica en el pago de los servicios que se ofrecen: El financiamiento de los telecentros es -por lo general- el "cordón umbilical" (no cortado aún) con las agencias de cooperación externa, generalmente donantes de fondos para la adquisición de los equipos, pero no para cubrir los gastos operativos, los mismos que se financian con la venta de servicios (generalmente a precios bajos para que garanticen la continuidad del proyecto). En todo caso, se puede pensar que los usuarios están siendo subsidiados por el telecentro. Pero ¿quién subsidia al telecentro? En ciertos casos, los telecentros han recibido un préstamo reembolsable de alguna agencia gubernamental o un aporte (donación) municipal. Hay algún ejemplo de un aporte de una entidad privada. Pero también hay casos de servicios gratuitos a los usuarios. En suma, no hay todavía una práctica de auto financiamiento y de sustentación de los telecentros. Este es un verdadero reto estratégico, pues ¿qué sentido tiene construir un castillo de arena, cuya estabilidad sea sinónimo de dependencia a las fuentes externas de financiamiento?(1) Cobrar precios alcanzables por el acceso a las TIC's en el contexto comunitario permite aumentar la valoración social del producto, ahorros importantes de fondos, optimiza la asignación de recursos, extiende en el largo plazo a las comunidades el desafío de la sostenibilidad y la autonomía.(2) Los criterios anteriormente expuestos refleja la opinión mayoritaria de las entidades promotoras de los telecentros, sin embargo no son los únicos, puesto que también se sostiene que
Desde este punto de vista último, se desprende que la sostenibilidad es una responsabilidad compartida por el estado, la sociedad y la comunidad. En este tema es necesario profundizar en la estructura de gastos e ingresos que permiten la operación de los telecentros. Si bien se ha insistido en la heterogeneidad del fenómeno y en la particularidad de los procesos concretos, en términos generales se puede advertir que en el proceso económico, la etapa de instalación y equipamiento, es pagada por la institución auspiciante, en tanto que la operación cotidiana, básicamente telefonía, conectividad y materiales fungibles son sufragados por la comunidad. Independientemente de estos gastos, hay dos rubros que, en términos generales, no se abordan específicamente en los gastos de operación, una vez que el telecentro ha iniciado su funcionamiento: el software, que normalmente ya viene instalado en las máquinas o que tiene licencias promocionales entregadas por los proveedores, cuya renovación también implica costos y el hardware, que inicialmente suele ser de punta tecnológica y fue provisto por la entidad promotora del telecentro. Sin negar la importancia de la base económica en la construcción de la sostenibilidad, en el I Encuentro Regional de Telecentros, se identificó también como variables de la sostenibilidad los ámbitos sociales, tecnológicos y políticos. La variable tecnológica de la sostenibilidad encuentra como tema básico la actualización del hardware, puesto que implica desembolsos que normalmente no han sido previstos en los flujos de caja de los telecentros para actualizar o renovar los equipos, de allí que la obsolescencia es un fenómeno que está presente o amenaza a las computadoras. Otros aspectos de significación son el ancho de la banda, el acceso al espectro de la radio, las licencias para la conectividad satelital, etcétera. En lo referente al software, como ya se ha dicho, éste viene instalado en los equipos nuevos y muchas veces, gracias a las políticas de alianzas que incluyen a los proveedores, los telecentros disponen de licencias de cortesía y su actualización sólo implica una gasto menor, accesible. En este ámbito es más importante, en términos de sostenibilidad, la política establecida por las redes de migrar al software abierto, puesto que permite a los telecentros manejar sus programas sin mayores costos financieros. Efectivamente, se encuentra en diversos testimonios de los operadores un proceso efectivo y constante para instalar Linux y sus aplicaciones. La dificultad es la escasez de operadores que manejen este software y se encuentren dispuestos a trabajar en las condiciones laborales que imperan en los telecentros. La conectividad más frecuente que utilizan los telecentros de América Latina y el Caribe, se realiza a través del servicio conmutado telefónico común en la mayoría de los casos, aunque también se encuentran líneas dedicadas en algunos telecentros y, mas raramente, conexión por radio. En el ámbito tecnológico del equipamiento, además de los equipos básicos que permiten la conectividad, se encuentra que algunos telecentros han diversificado sus operaciones dotándose de periféricos como impresoras, cámaras digitales, scanner, editoras digitales de audio y video y equipos de oficina como fotocopiadoras, que permiten ofrecer otros servicios a los usuarios, diversificando el portafolio lo cual permite ampliar la oferta, incrementando desde lo tecnológico la sostenibilidad económica. La variable social de la sostenibilidad se refiere a la capacidad de los telecentros para insertarse en la comunidad, ser reconocidos por ella y establecer relaciones interactivas que permitan incorporar las iniciativas de los usuarios. En este punto, es necesario recordar el proceso de instalación de los telecentros, que, si se realiza luego de una identificación de las necesidades reales y de una promoción de los servicios tiene muchas mayores posibilidades de apropiación comunitaria. También se ha encontrado que la inserción comunitaria se alcanza si las entidades promotoras de los telecentros, impulsan su instalación en una comunidad que disponga de una organización social mínima, que existan estructuras a través de las cuales los vecinos se asocien y se encuentren vigentes.(4) Cuando se aborda el tema de las comunidades, debe recordarse que esta no es un conjunto homogéneo, en el cual sus integrantes son semejantes. De hecho la diversidad también se hace presente en el interior de las comunidades y dentro de ellas es preciso reconocer el rol de las mujeres, lo cual conduce a observar el tema del género como componente de la sostenibilidad social. Ya se ha establecido al analizar a los usuarios, cómo las mujeres intervienen en la demanda de los servicios de los telecentros de forma real, ligeramente menor que los varones en las localidades urbanas y a mayor distancia en las rurales. Independientemente de su participación cuantitativa, es importante advertir que las mujeres proponen agendas específicas de necesidades que los telecentros no siempre satisfacen. La sostenibilidad social es un proceso constante, si bien se inicia cumpliendo los prerrequisitos enunciados anteriormente, debe continuarse a través de una legitimación permanente en el medio en el que actúan los telecentros y que se obtiene manteniendo una comunicación permanente con la comunidad que permita al telecentro advertir los cambios que ocurren y ajustar su acción a ellos, lo cual también implica participar de la vida de la comunidad y realizar gestión de los conflictos de valores entre miembros de la comunidad con relación al telecentros, como ocurrió en Pastocalle, Ecuador. También se alcanza la sostenibilidad social a través del logro de resultados, de una prestación de servicios instalados con niveles de calidad, que confieran credibilidad al telecentro frente al entorno social en el que actúa. La variable política de la sostenibilidad está íntimamente relacionada con los lazos sociales ya establecidos, e implica entre otras estrategias, la implementación de alianzas y relaciones que involucren a otros agentes que están presentes y desarrollan su acción en el medio en el que están implantados los telecentros. La identidad de la sostenibilidad política radica en la capacidad de gobierno de los telecentros. De allí que debe ser considerada en los ámbitos externo e interno, puesto que ambos intervienen en la conducción de las entidades. En el ámbito externo inicialmente implica identificar a los otros actores de la administración pública nacional, local, de organismos descentralizados que tienen jurisdicción sobre las actividades de los telecentros o disponen de recursos que pueden impulsar las actividades. Un proceso que se ha iniciado tiende a establecer mecanismos de asociación de los telecentros con el objeto de influir sobre los órganos del estado encargados de emitir y aplicar las regulaciones y la normatividad de la operación de los telecentros. En el interior de los telecentros la sostenibilidad política está asociada a la relación que la entidad sostiene con la comunidad, la cual vive su dinámica propia en la cual aparecen interacciones entre sus distintos grupos constituyentes, que en ocasiones se vuelven conflictivos. En estas situaciones la sostenibilidad política se refiere a la apropiación, gestión y administración de las relaciones y conflictos para que éstos no afecten la continuidad de las operaciones del telecentro. También la sostenibilidad política se refiere a las tendencias actuales de desarrollo corporativo. En el Encuentro Regional de Telecentros de Quito fue frecuente escuchar de Planificación Estratégica, Reingeniería, Calidad Total, lo cual demuestra que existe un discurso en el que se busca la construcción de culturas institucionales, claramente definidas por una Misión institucional que se da a conocer a los integrantes de los telecentros y a los usuarios, constituyéndose en una referencia para la planificación de sus operaciones. Se encontró además que el proceso de planificación no se agota en su diseño, sino que, en algunos telecentros se han implementado sistemas que permiten realizar el Monitoreo y la Evaluación del telecentro, sus servicios y su impacto en la comunidad. |
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